De fotos, mitos, libros y vuelaplumas

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Pensamientos a la luna

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domingo, 6 de noviembre de 2016

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Hay dos maneras de propagar la luz: ser la vela o el espejo que la refleja.Edith Wharton.




No era consciente de si la ensoñación me había vencido o mis propios pensamientos me habían atraído tanto que había dejado de escucharle. Su voz solía tranquilizarme y que hablase tanto era algo bueno, apenas se enteraba si en algún momento dejaba de prestarle atención. Esta vez era distinto. Quizá había entrado en ensoñación o tal vez me había abstraído en exceso y, lo más seguro es que viéndome en ese estado, hubiese abandonado el lugar donde conversábamos. Tendría que controlar esos desvaríos y disculparme.

No había amanecido, y el frío de la noche había dejado mi cuerpo entumecido. La lluvia que acompañó la charla había dado paso a una suave nevada que depositaba sobre la palma de mi mano abierta pequeños copos efímeros. La cerré abruptamente, estremeciéndome al contacto con las frías gotas en las que se había transformado tanta suavidad. Quizá no fuese el frío exterior, tal vez fuese aquel que sentía en mi interior y del que callaba desde la última luna llena.

Retazos de los ancestros de Eiel

On
jueves, 3 de noviembre de 2016
© Paula InBlue



Su voz resonaba por toda la cueva, las palabras eran devueltas por las paredes como si de un coro se tratase, un coro que María incrementaba con las tres repeticiones: 

 
Fuego crepitante purifica la lumé con la quema de las hierbas su esencia y la ceniza

Recogeremos el fruto si la quema es propicia, gusanos y podredumbre si es maligna.

esparciremos en este primer mes lunar las cenizas en la tierra de nuestra aldea

las varillas del golpearan las lindes del bosque, su troncos te llevaran nuestra ofrenda

alejaremos el espíritu del año viejo y daremos paso al nuevo. 


María alzo nuevamente el medallón. El maullido del parduzco gato se elevó por encima de los cánticos del conjuro, su pelaje se erizo dejando asomar sus colmillos. 
 
Abrimos el paso con este fuego

Observa mi señora el amuleto de las que hoy día seguimos a nuestros ancestros

Acepta a una hermana entre nosotras

Pues pocos somos ya en esta tierra

Las meigas o bruxas de druidas descendemos

Para proteger la tierra nuestra como hicieran ellos

Deja correr nuestra sangre, en la espiral del bien y el mal

Que la indecisión no nos guíe erróneamente

Y nosostras, siervas de esta humana tierra

Tengamos un lugar en Tir N-aill

Ofrecemos nuestra voluntad en esta noche…



¡Prendedlas!, los hombres, con el sacerdote portando la cruz caminando tras ellos, llegaron hasta la gran sala. Escuchando las antiguas palabras en boca de las dos mujeres.
¡Lengua de Satanás, siervas del mal¡

Continuará...

Ruinas. Conversaciones de Eiel con la Dama de Plata.

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sábado, 22 de octubre de 2016


Bajo el influjo de la luna creciente


Nos empeñamos en rodearnos de ruinas. Construimos y destruimos con la misma facilidad con la que respiramos y al final, nuestros pasos avanzan sobre los sedimentos dejados por construcciones que ahora se tambalean.

— Dama —La joven sacerdotisa fue retirando cada una de las piezas de tela que la envolvían y suponían su refugio, avanzando lentamente por la delgada línea de luz que la luna creciente dibujaba en las aguas del lago Weng—. Si tienes algo preparado para está humilde servidora, hazme una señal, pues esta ruina de corazón está a punto de estallar y en el momento en que lo haga, en el momento en que diga aquello que ahora silencio, sabes bien que derribaré algunos muros. Ofreceme tu templanza, tu serenidad y tu calma; y dime si he de esperar junto a la orilla a que agites las aguas con pleamar.

Avanzó algunos pasos más, hasta que el agua cubrió su cintura y elevó ambas manos, trazó un delicado círculo con la diestra y susurró una lenta letanía con la que cubrió su desnudo cuerpo mágicamente. Repitió la operación con la mano zurda, elevándose lentamente y alzando poco a poco el vuelo en un intento de acercarse a su dama.

—Shael se ha ido, la he perdido. Bien lo sabes. Y él...él no está enterrado, todavía no lo está. ¿Cómo hago para que se quede en lo más hondo, para que no repte de nuevo a la superficie. ¿Cómo camino entre ruinas?

La luna refulgió devolviendo un claro destello a las calmadas aguas y la muchacha tomó impulso, ascendió con velocidad, giró en las alturas, y se dejó caer al abrazo del lago.

Fuente: Revelión